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Corte de pulmón
La enfermedad pulmonar obstructiva crónica, EPOC, es una de las enfermedades más comunes de los pulmones que causa dificultad para respirar o disnea.

Este padecimiento también es llamado enfermedad obstructiva crónica de las vías respiratorias, enfisema, bronquitis crónica y bronquitis de tipo crónico, ya que éstas son las enfermedades asociadas con el EPOC, y es causado principalmente por fumar. De los fumadores, entre el 10 y el 15 por ciento desarrollan EPOC y muestran sus síntomas.

De acuerdo a la OMS, actualmente unos 210 millones de personas tienen EPOC, y este mal causó tres millones de defunciones en el 2005. La OMS estima que la EPOC se habrá convertido en la cuarta causa de muerte en todo el mundo para el 2030.

Enfermedad pulmonar obstructiva crónica

La EPOC es un grupo de enfermedades a largo plazo e irreversibles, que dificultan la respiración porque el aire no fluye fácilmente hacia los pulmones. Esto se debe a que los bronquios y los alvéolos pierden su elasticidad, las paredes que separan muchos de los alvéolos están destruidas, las paredes de los bronquios se vuelven gruesas e inflamadas, y a que los bronquios producen más mucosidad que en condiciones normales y esta mucosidad obstruye los bronquios. Con el tiempo, la EPOC empeora y el paciente puede experimentar una falta severa de aliento, problemas cardiacos y hasta muerte. Hay dos enfermedades que generalmente se asocian con EPOC: bronquitis y enfisema, ambas provocadas por fumar tabaco por años.

En el caso de la EPOC por bronquitis, la inflamación ocurre en los tubos bronquiales (las vías que llevan aire a los pulmones), estrechándolos y dificultando la respiración. El principal síntoma de la bronquitis crónica es tos con moco. En el de EPOC por enfisema, el tejido pulmonar y los alvéolos ubicados al final de los tubos bronquiales son dañados, dejando aire atrapado en los pulmones. Esto lleva a que la persona tenga falta de aire, el principal síntoma de enfisema. La mayoría de las personas diagnosticadas con EPOC tienen una mezcla de ambos padecimientos.

Otros irritantes pulmonares inhalados por mucho tiempo, como el humo de segunda mano, la contaminación del aire, el polvo industrial y los gases químicos pueden contribuir al desarrollo de una EPOC. Los pacientes con EPOC pueden tener exacerbaciones del padecimiento, en las que se da un aumento súbito en la falta de aire, en el sibilancia (sonido que se produce al respirar) y una creciente tos con o sin moco. Estos episodios pueden amenazar la vida, haciendo necesaria la hospitalización del paciente con EPOC.

A pesar de que no se puede curar, el EPOC, sí puede ser controlado. La única forma de detener el avance de la enfermedad es dejar de fumar. Además, existe una serie de medicamentos que pueden ayudar a mejorar los síntomas y reducir el sufrimiento en los pacientes. También será necesario realizar cambios en su estilo de vida para mantenerse alejado de los irritantes que empeoran la EPOC, así como practicar ejercicios de respiración que pueden reducir los síntomas.

La EPOC es una enfermedad crónica que seguirá empeorando si el paciente sigue fumando. Además, debe dejarlo para evitar otras fuertes complicaciones que se asocian con la EPOC, como arritmias o latidos cardiacos irregulares, insuficiencia cardiaca, necesidad de respirador, neumonía, neumotórax y pérdida considerable de peso y desnutrición.

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