Definición y significado de cocodrilos

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Los crocodílidos (Crocodylidae) son una familia de saurópsidos (reptiles) arcosaurios comúnmente conocidos como cocodrilos.

La palabra cocodrilo proviene del latín crocodilus, esta a su vez proviene del vocablo griego krokódeilos. Se le denomina cocodrilo a un tipo de reptil por lo que su medio de locomoción es arrastrarse por el suelo que suelo, su cuerpo mide unos cuatro metros de largo, aunque el tamaño depende de la especie a la que pertenece, es decir como el cocodrilo marino, el cocodrilo del Nilo, el cocodrilo del Orinoco y el cocodrilo americano. Los cocodrilos son animales voraces, de grandes y fuertes mandíbulas con dientes implantados en alveolos con los que destrozan a su presa para finalmente engullirla, si pierden un diente crece otro en su lugar, los cocodrilos se desplazan por tierra y por agua muy rápido.

Su piel es dura, rígida y cubierta por resistentes escamas dérmicas duras u óseas que forman una coraza la cual cumple la función de proteger su cuerpo. Su cola tiene fuertes músculos que le permiten un mejor desplazamiento. Las patas delanteras están formadas por cinco dedos separados y las traseras por cuatro. Sus ojos les permiten visiones binoculares y contienen una membrana transparente que se mueve en sentido transversal actuando como un párpado adicional. Las fosas nasales están adaptadas a su vida acuática, pues pueden respirar sumergidos cerrando un mecanismo de su garganta para evitar que el agua entre a los pulmones.

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Comúnmente estos reptiles son bastante lentos aunque son capaces de controlar la velocidad de sus movimientos según la temperatura del ambiente del cocodrilo y la digestión. Se calcula que en una temperatura que oscile los 40-50º los cocodrilos son capaces de realizar una digestión bastante rápida. Es común ver cocodrilos a las orillas de ríos con la mandíbula abierta; esto es para calentarse en horas frías de las mañanas o bien, refrescarse en las partes más calurosas del día.

Sus grandes pulmones, les permiten almacenar enormes cantidades de aire, tanto, que los cocodrilos pueden resistir hasta seis horas bajo el agua mientras se mueven. Por el contrario, si estos reptiles se encuentran quietos, la energía almacenada es mucho mayor, por lo que llegan a aguantar hasta dos días sumergidos por completo.

La dieta de los cocodrilos es muy variada. Los más jóvenes consumen cangrejos, ranas, tortugas, insectos y otros animales pequeños. Los más grandes suelen alimentarse de peces, carroña, aves acuáticas y mamíferos de gran tamaño como búfalos, impalas, cebras, ñus, entre otros.

Su técnica de caza es muy cautelosa. Se acercan por debajo del agua evitando de esta manera ser percibidos, atacando sorpresivamente a su presa dejándola así sin tiempo de reaccionar. Estos aferran su poderosa mandíbula al cuerpo de su presa llevándola bajo el agua para ahogarla. Un método muy útil utilizado por estos reptiles, es el de girar sobre su propio cuerpo al mismo tiempo que tienen aferradas a sus presas; esto es para retorcerlas y despedazarlas.

Debido a que los cocodrilos no pueden masticar, cortan en pedazos al animal e ingieren el trozo completo. Los cocodrilos, pueden digerir los huesos sin ningún problema gracias a los ácidos en su estómago

Los cocodrilos pueden modificar su metabolismo de acuerdo a las temporadas de abundancia o escasez. Cuando el alimento sobra, aceleran la velocidad de su digestión, y cuando el alimento escasea y no hay mucho por escoger, estos reptiles lo ralentizan para así poder permanecer más tiempo sin comer, pueden vivir incluso hasta dos años sin comida en el caso de los ejemplares de mayor tamaño.

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